Espacio al aire libre feng shui

 

El Feng Shui es el arte, relacionado con las ciencias naturales, que busca el equilibrio entre la persona y su entorno inmediato. Internamente este balance se logra con el correcto arreglo y ubicación del mobiliario, la decoración, puertas, ventanas y aquellas cosas en general que influya en el flujo general de las buenas energías. Externamente el Feng Shui explora el paisaje inmediato, los contornos, las elevaciones, los árboles, vegetación y todo aquello que pueda tener efectos sobre la casa. En muchos aspectos el Feng Shui para exteriores es el más importante de todos, debido a que la calidad de la energía que circule alrededor de nuestra casa es de una gran importancia.
La naturaleza influye sobre la casa y la casa influye sobre nosotros. Durante centurias el Feng Shui ha navegado sobre diversas escuelas, pero en definitiva todas terminan suscribiéndose a dos tendencias principales: La Escuela de las Formas y la Escuela de la Brújula.
La primera hace énfasis en la importancia del paisaje, la forma de los volúmenes y superficies, los cursos de agua y las montañas. La segunda, más compleja, resalta la importancia de diversas fórmulas matemáticas, quizás de tenor misterioso, pero consideradas de gran poder. En definitiva, el experto debería combinar ambas escuelas de manera de lograr el balance y las fuerzas más favorables que el entorno pueda proveer a un sitio determinado.
En términos clásicos el paisaje es descrito por el Feng Shui en términos de dragones, tigres, tortugas y fénix. En primer lugar debemos entender que en China el sentido poético está presente hasta en los aspectos. Por otro lado, en su visión de la armonía y el equilibrio con la naturaleza, todos los animales son benéficos.
Volviendo al entorno de la casa, lo conveniente es que la misma esté protegida en su parte posterior, es decir en su espalda, por un volumen mayor que la misma. Es conveniente que la casa tenga pequeñas protecciones laterales, o pequeñas colinas. La de un lado se llamará el dragón verde, y representa lo masculino, y la del otro lado se llamará el tigre blanco y representa lo femenino. Al frente lo ideal es un espacio despejado, llamado el lago de la riqueza o el ave púrpura o fénix.
El Feng Shui para exteriores llama la atención también con las posibles agresiones que pueda recibir la casa, proveniente de un entorno deteriorado ecológica o urbanamente. A ese respecto la arquitectura moderna occidental, ha llenado nuestras ciudades de las llamadas "flechas envenenadas", que en general son todos aquellos ángulos agudos y formas triangulares que apuntan hacia nuestra casa.
Notemos que hasta el siglo 20 ninguna cultura ni civilización usó formas triangulares como patrón arquitectónico. Esto no era falta de creatividad, sino cuidado con el entorno. El Feng Shui sostiene que estas formas no solo son agresivas formalmente, sino que en el campo de las fuerzas sutiles definitivamente afectan negativamente el entorno. Para protegernos de esta situación el Feng Shui recomienda la utilización de vegetación, árboles, arbustos o plantas en general.
Un concepto fundamental del Feng Shui, es el de los opuestos complementarios, es decir el Yin y el Yang. Estas dos palabras, cuyo símbolo es ese en el que vemos un círculo con dos formas curvadas, una negra y otra blanca, precisamente vienen de una apreciación del entorno. La palabra Yin significa "la ladera sombreada de la colina" y la palabra Yang significa "la ladera soleada de la colina".
Precisamente entre estos dos extremos se debe desarrollar la armonía del jardín. La presencia de la luz y el sol simboliza a uno de los elementos vitales, el Fuego y el mismo es un componente vital del buen Feng Shui. Por otro lado, su contrario, las sombras y la humedad son indispensables para el balance. Un jardín demasiado soleado sería muy Yang y habría un desequilibrio. Igualmente si las sombras dominan el sitio se caería en le otro extremo y el jardín sería demasiado Yin.
Un justo juego de luces y sombras harán incluso recordar al arquitecto Le Corbusier cuando decía que "la arquitectura es el juego de los volúmenes bajo la luz" y las sombras, añadiríamos nosotros. También debe existir un balance entre lo húmedo y lo seco. Así como ambas expresiones deberían estar presentes en el jardín, ninguna de ellas debería ser dominante.
El agua, a través de fuentes, cascadas o estanquen son especialmente favorables y auspiciosas en el jardín, sobre todo si son colocadas bajo la guía de un experto Feng Shui en la brújula geomántica. Por otro lado, el contraste con áreas secas, sin que estas signifiquen la aridez, es una perfecta combinación para el jardín.
Los contornos del jardín también deberían regirse por el Yin y el Yang. Las superficies totalmente planas son incapaces de retener el "sheng chi" o la buena energía. Igualmente las superficies absolutamente irregulares terminan creando lugares de estancamiento, "shar chi" o mala energía. Un inteligente y sensible juego entre superficies planas y lomas es ideal para crear un buen entorno para el Feng Shui. El Feng Shui para exteriores no tiene restricciones en el uso de ningún tipo de objetos o vegetación, siempre y cuando el balance esté presente.
Las macetas en balcones y jardines son perfectas, aún sean colgantes o apoyadas en el piso, siempre y cuando no luzcan o sean amenazantes o incómodas. Sus tamaños deben ser sencillamente proporcionales al sitio. Las pérgolas y glorietas pueden usarse perfectamente, tomando en cuenta que sus esquinas no apunten a la casa. Los jardines techados son válidos siempre que no sean excesivamente Yin y se permita la entrada de suficiente luz natural.
Las paredes con vegetación serán perfectas mientras se conserve un equilibrio entre la forma sólida y la sinuosa vegetación, permitiendo la lectura de ambas, sin que la vegetación "se coma" la pared como si fuera una especie de ruina en la selva amazónica. Las barandas son estupendas en el jardín, cuidando que sus formas punzantes no apunten a la casa, o matizándolas con pequeñas enredaderas.
Los escalones y jardines escalonados son absolutamente válidos para el Feng Shui, cuidando que el paso sea cómodo. Los caminos o sendas en el jardín deberían ser sinuosos o curvos, sobre todo si se dirigen hacia la casa, ya que estas forma permiten un estupendo flujo de las buenas energías, así como las formas rectas las aceleran convirtiéndolas en inconvenientes.
Los muebles y esculturas de jardín también ayudan a crear un excelente balance en los exteriores, pero ¡cuidado con esculturas modernas!, a veces suelen ser demasiado agresivas y terminar creando un efecto negativo sobre la casa.
Sin duda que los aspectos energéticos y simbólicos se mezclan en el Feng Shui. Para este, las plantas son de una importancia y significación especial. La planta de jade (Crassula) atrae la abundancia y la prosperidad y suele recomendarse para la entrada de la casa. La planta de plata (Cotyledon) se relaciona con la buena fortuna y recomendada para interiores. Las malangas (Philodendron) son llamadas "money plant", y son definitivamente estupendas plantas, aunque, no se crea que "mientras más grandes, más money". Debemos recordar que ellas también son trepadoras y parásitas y debe controlarse su crecimiento.
Las flores para el Feng Shui son de especial significación. Las peonías rojas son sumamente apreciadas y son las reinas del jardín. Simbolizan el amor, el afecto y también representan la belleza femenina. Los crisantemos son ampliamente utilizados en los jardines chinos y japoneses por su rico color amarillo y por simbolizar una vida sin problemas. El árbol y la flor de la ciruela es el símbolo de la buena fortuna. También simboliza la pureza y la longevidad y su aroma es altamente apreciado en los jardines que buscan una mayor armonía. Los narcisos simbolizan la suerte; las violetas simbolizan el buen Feng Shui al paso de los años; las magnolias simbolizan la pureza virginal; el loto significa y atrae la paz.
Entre los árboles, los bambúes son estimados por crear un buen ambiente general y por simbolizar la longevidad, al aplicar la estrategia de doblarse al viento (los años), pero mantenerse firme en la vida. Los pinos son altamente estimados y, aparte de también estar también relacionados con la longevidad, efectivamente son capaces de cambiar el estado iónico del lugar (Electricidad ambiental) y tornarlo en algo vivificante. Igualmente los árboles frutales, como los naranjos y melocotones están llenos de vitalidad, fortuna y simbolismos.
También existen algunas plantan que son vistas con cierto recelo por el Feng Shui, pero debemos estar lejos de los fanatismos y recordar que todo podría usarse guardando cierto equilibrio. Debemos ser cuidadosos con las plantas espinosas, por razones elementales y porque son consideradas emisoras de una energía punzante que no debe abundar en nuestra casa.
Los bonsái son polémicos, ya que mientras algunos dicen que los trabajan con amor otros hablan de una energía mutilada o retenida. Igualmente los sauces llorones no deberían ser el motivo principal de ningún jardín, aunque repetimos, esto aspectos deben ser tratados sin fanatismos, miedos o excesos.
Si bien es cierto que hemos dado un panorama que luce bastante general, el mismo palidece aún más ante el genuino jardín oriental. Para construir un verdadero jardín chino o zen deben incluirse los aspectos astrológicos del mismo. Es aquí donde nuestra mente occidental trastabilla ante lo que aún consideramos supersticiones. Pero estos misteriosos aspectos están ligados legítimamente con el biorritmo planetario, los lugares y su ubicación en los ciclos del tiempo.
Una cosa es hacer un jardín que parezca chino y otra cosa es construir un genuino exterior geoastrológico. Es aquí donde entra en acción la brújula, que nos indica Norte, Sur, Este y Oeste. Es decir, una distribución de energías magnéticas y solares, que además varían con el tiempo. Es así, como las poderosas fórmulas del "Dragón de Agua", el "Pa Kua" y el "Luo Pan" entran en acción para multiplicar la prosperidad y proteger la salud.
La colocación de fuentes, estanques y piscinas debe ser regida por los factores del tiempo y del espacio. Cuando y donde se coloque alguno de estos elementos en el jardín es de especial cuidado para el estudioso del Feng Shui, ya que va mucho más allá que un simple equilibrio visual del Yin y el Yang. Incluso el ángulo con que una corriente de agua, creada o existente, es de especial importancia para la fortuna de la casa. Un auténtico jardín oriental no está diseñado por un paisajista, ¡sino por un astrólogo!, o por la combinación de ambos.
El aspecto técnico de estos factores escapan de esta exposición, pero realmente no son sino hechos que aumentan aún más la belleza del sistema. Aristóteles mencionaba al "asombro" como la base de la investigación y el avance. El asombro es una motivación. Y el asombro ante la posibilidad de que nuestro jardín vibre en sintonía con los ciclos afortunados y evite los desafortunados, no debe ser motivo sino de una mayor investigación y una mejor aplicación de los aspectos más hermosos y más avanzados del Feng Shui, en nuestros jardines y exteriores, en la búsqueda de una mayor armonía de nuestras vidas en general.



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